El PVC y el polietileno son materiales termoplásticos que se pueden moldear en una variedad de formas, incluidos tubos y mangueras reforzadas.

Ambos materiales son útiles en numerosas aplicaciones, pero dependiendo de factores como la temperatura, compatibilidad química y el uso que refiere, un producto puede funcionar mejor que otro en una aplicación en particular.

Aunque ningún producto de tubería de plástico puede manejar universalmente todas las aplicaciones, los productos de PVC (cloruro de polivinilo) cubren una de las gamas más amplias de aplicaciones atendidas por cualquier tipo de material plástico. Las mangueras o tuberías flexibles de PVC ofrecen una amplia gama de resistencia química a la corrosión, excelente resistencia a la abrasión y al desgaste, flexibilidad similar al caucho, contacto visual con el y características de flujo sobresalientes.

Para sus usos específicos podemos tener en cuenta el procesamiento químico, transferencia de agua, líneas de productos de desecho, manejo de fluidos viscosos, manejo de alimentos húmedos o secos, transferencia de bebidas, procesamiento de lácteos, transporte de material granular, suministro de aire y gas, líneas de vacío, descarga de bombas, sistemas de rociado, líneas de combustible para motores pequeños, mangueras de agua potable y sistemas de mangueras de riego.

Algunas de sus desventajas es que puede endurecerse y volverse menos flexible cuando ciertos fluidos (ácidos y álcalis concentrados) se transfieren a través de él. Los tubos de PVC estándar no reaccionan bien con combustibles y aceites; el tubo se endurecerá y se agrietará. Las formulaciones especiales de PVC están disponibles para aplicaciones de combustible y aceite, como las que involucran motores pequeños.

Por su parte, el Polietileno combina las mejores propiedades del plástico y el caucho. Ofrece altos valores de elongación (estiramiento) como el caucho y una resistencia a la abrasión superior al PVC. Es naturalmente flexible y no utiliza aditivos para conservar sus propiedades de flexión.

La combinación de una buena resistencia química con excelentes características a la intemperie distingue a este material de otros termoplásticos.

Generalmente es más resistente a las aplicaciones de presión y vacío que los tamaños correspondientes de PVC o caucho. También es más resistente a los cortes que la mayoría de los otros termoplásticos.

En cuanto a las aplicaciones típicas de los tubos y mangueras de polietileno incluyen sistemas de control neumático, revestimiento de cables, líneas de aire, transferencia de material granular y en polvo, líneas de fluidos, manguitos, sistemas hidráulicos de baja presión y robótica.

Por último, cabe resaltar que las industrias que utilizan tubos y mangueras en ambos materiales podemos destacar la médica; industrial; laboratorio; química; alimentos, bebidas y productos lácteos; limpieza; piscina y spa; además de la industria energética.

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